Queridos hermanos y hermanas de la Familia Claretiana,
Os enviamos un saludo cordial desde Bata, en Guinea Ecuatorial, donde estamos
concluyendo el VIII Encuentro de la Familia Claretiana.
Como en anteriores ocasiones, el Encuentro ha constituido una oportunidad para
agradecer al Señor el don de nuestro carisma misionero y la multiplicidad de
expresiones a través de las que se ofrece al servicio de la Iglesia y del
mundo. Encontrarnos y compartir nos enriquece y nos anima a vivir con fidelidad
creativa este don que nos ha llegado a través de nuestros Fundadores y de
quienes, con su vida, han ido escribiendo la historia de nuestros Institutos.
Esta vez nos hemos reunido en África, concretamente en Guinea Ecuatorial. El
contacto con la realidad de África se ha convertido en un estímulo para nuestra
reflexión que, esta vez, se ha centrado en torno al compromiso por la Justicia,
la Paz y la Integridad de la Creación (JPIC). La exuberancia de su vegetación y
las amenazas de una explotación agresiva de sus recursos naturales, las
expresiones culturales de sus pueblos que manifiestan un profundo amor a la
vida y el deseo de vivirla solidariamente, la lucha de sus gentes por una
organización social y política que respete los derechos de las personas y de
los diversos grupos que conforman la sociedad africana, nos han ayudado a tomar
conciencia de la importancia de asumir nuestra responsabilidad en la
construcción de un mundo que responda al designio de Dios para sus hijos.
Estamos convencidos de que el compromiso por la JPIC es parte constitutiva de
nuestra tarea evangelizadora.
Hemos compartido las diversas actividades e iniciativas que, en el ámbito de la
pastoral social, está llevando a cabo cada grupo. Cada uno, desde la
peculiaridad de su vocación, está trabajando para que sea respetada la dignidad
de cada persona y cada pueblo.
Como Claret, nos hemos sentido llamados a hacer frente a una cultura
marcadamente materialista que “está secando el corazón y las entrañas de la
sociedad” (cf. Aut 357) y margina a muchos millones de personas.
Nos hemos dejado interpelar por la Palabra de Dios y por las orientaciones que
el Magisterio eclesial y de nuestras propias instituciones nos han ido dando
para integrar en nuestra vida personal, en nuestras comunidades y en nuestra
proyección misionera el compromiso por la JPIC. En este sentido, hemos leído y
comentado, de un modo especial, la exhortación apostólica “Africae Munus”, que
recoge las aportaciones de la segunda sesión especial para África del Sínodo de
los Obispos.
Y hemos soñado proyectos e iniciativas que, en esta área, podríamos llevar a
cabo como Familia Claretiana. Somos conscientes de nuestras limitaciones y de
la dificultad de dar cuerpo a estos sueños, pero no queremos renunciar a ellos.
Por ello, hemos acordado:
a. Realizar un ulterior esfuerzo para enfatizar la dimensión
de JPIC en todos nuestros apostolados, subrayando la urgencia de dar respuesta
a las situaciones de conculcación o falta de atención a los derechos humanos.
Para ello nos comprometemos a trabajar en la concienciación de todos nuestros
hermanos y hermanas y de integrar sistemáticamente este tema en todas las
etapas de la formación, inicial y continua.
b. Nombrar un responsable de esta área en cada uno de los
grupos de la Familia Claretiana y buscar ámbitos concretos de colaboración.
Para ello, vamos a compartir información entre nosotros y vamos a organizar un
encuentro de los responsables de JPIC de cada grupo para articular mejor dicha
colaboración.
c. Colaborar en el proyecto que, en el ámbito de las
organizaciones no-gubernamentales acreditadas ante en las Naciones Unidas, ya
tienen los Misioneros Claretianos. Para ello compartiremos la información sobre
los proyectos y actividades que cada uno de los grupos tenemos en el área de la
atención a los derechos humanos y de los pueblos y procuraremos hacernos eco de
estas realidades ante los órganos pertinentes de la ONU. Esta actividad nos
ofrece espacios muy importantes para hacer llegar a dichas instancias la voz de
muchas personas y pueblos que viven situaciones de explotación y marginación y
nos introduce en una dinámica de diálogo con otras personas y grupos que
trabajan por la transformación del mundo.
Durante el Encuentro hemos elegido al Secretario General del Movimiento de los
Seglares Claretianos, Constantino Rodríguez, como nuevo Coordinador de la
Familia Claretiana y hemos tenido ocasión de agradecerle a María Soledad
Galerón, Superiora General de las Misioneras Claretianas, su servicio como
Coordinadora durante los últimos cuatro años. También hemos decidido crear un
portal web sobre la Familia Claretiana que facilite la comunicación entre
nosotros y nos permita dar a conocer a otros nuestra realidad como Familia
Misionera.
Durante el Encuentro hemos tenido la oportunidad de conocer la realidad de la
Familia Claretiana en Guinea Ecuatorial. Hemos quedado profundamente
impresionados por el testimonio misionero de tantos hermanos y hermanas que han
ofrecido lo mejor de sus vidas al servicio de la evangelización del pueblo guineano.
Entre los miembros de nuestra Familia, han sido, sobre todo, los Misioneros
Claretianos y las Misioneras de María Inmaculada, los grandes protagonistas de
esta historia misionera. La visita a la tumba de la Madre Imelda Makole,
fundadora, junto con el Obispo claretiano Mons. Armengol Coll, de las
Misioneras de María Inmaculada, ha constituido para todos una experiencia de
gracia. La historia misionera de la familia claretiana en Guinea Ecuatorial
continúa escribiéndose hoy a tres manos, ya que se han sumado a los otros dos
grupos los Seglares Claretianos.
Concluimos el Encuentro sintiéndonos más cercanos unos de otros y profundamente
agradecidos a las Misioneras de María Inmaculada y a los Misioneros Claretianos
por las múltiples atenciones que hemos recibido durante estos días.
Al Corazón de María confiamos nuestra vida y nuestros proyectos. Quisiéramos
que fuera su profunda “cordialidad” la impronta que los caracterizara.
Bata, 4 de agosto, 2013.
Firmado:
Josep Mª Abella (Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de
María, Misioneros Claretianos)
Mª Soledad Galerón (Religiosas de Mª Inmaculada, Misioneras
Claretianas)
Carolina Sánchez (Instituto Secular Hijas del Santísimo e
Inmaculado Corazón de María, Filiación Cordimariana)
Constantino Rodríguez (Movimiento de Seglares Claretianos)
Josefa Tuku (Misioneras de María Inmaculada)
Pilar Rovira (Misioneras de la Institución Claretiana)
María de Fátima Naves (Misioneras de San Antonio María
Claret)